Desacreditando, en el marco de los solemnes festejos de 10 años bajo el autoritarismo de la falsa moral, Felipillo no escatimó en ver la paja en el ojo ajeno sin ver la viga en el propio, siendo que en los 70 años del PRI nunca hubo tantas muertes de civiles inocentes proporcionalmente a qué partido estuviese en la gran silla. Y si hablamos de los últimos cuatro años (los cuales también se tomó la modestia de festejar enérgico) pues la situación se torna aún más en contra del sujetucho en cuestión. Pero obviamente tan sinvergüenza como siempre (y previsor, si el término lo permite) FeCal tiene su teatrito, derrumbado ante ojos y oídos críticos, pero aún en pie frente a la mayoría, que es a la que gobierna, esos, auténticos corderos, corderos de Dios que le quitan el pecado al inmundo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario